Retirada de amianto en naves: cómo se hace de forma legal y segura

Retirada de amianto en naves: cómo se hace de forma legal y segura

Muchas naves industriales antiguas conservan cubiertas o elementos de fibrocemento con amianto. Su presencia condiciona cualquier vaciado o reforma, porque el amianto es un material peligroso cuya retirada está estrictamente regulada. En NAVALI lo coordinamos con empresas autorizadas en Alicante y su provincia, y aquí lo explicamos.

Saber cómo se gestiona el amianto evita riesgos legales y de salud.

Qué es el amianto y por qué es peligroso

El amianto es un mineral que se usó mucho en la construcción por su resistencia, sobre todo en cubiertas de fibrocemento. El problema es que sus fibras, al liberarse, son perjudiciales para la salud. Por eso su manipulación está muy controlada.

El riesgo del amianto está en sus fibras cuando se liberan al aire.

Dónde suele encontrarse en las naves

Es habitual en cubiertas y placas de fibrocemento, bajantes, depósitos y algunos aislamientos de naves construidas hace décadas. Identificar su presencia es el primer paso antes de cualquier intervención.

Las cubiertas de fibrocemento son el foco más común en naves antiguas.

La obligación legal

La retirada de amianto solo puede realizarla una empresa inscrita en el RERA, el registro oficial de empresas con riesgo de amianto. No es un trabajo que pueda hacer cualquiera: la ley lo reserva a personal especializado y autorizado.

Solo empresas inscritas en el RERA pueden retirar amianto legalmente.

El plan de trabajo

Antes de retirar amianto hay que presentar un plan de trabajo a la autoridad laboral, que debe aprobarlo. Ese plan detalla cómo se hará la retirada, con qué medidas de seguridad y cómo se gestionarán los residuos.

Sin un plan de trabajo aprobado, no puede empezar la retirada.

Las medidas de seguridad

La retirada se hace con equipos de protección, humectación del material para evitar que se liberen fibras y un manejo cuidadoso que impida su rotura. La seguridad de los trabajadores y del entorno es la prioridad absoluta.

La seguridad en la retirada de amianto no admite atajos.

El envasado y transporte

El amianto se envasa en material homologado, se etiqueta y se transporta de forma controlada hasta su destino final. Cada paso está regulado para evitar cualquier dispersión de fibras.

Un envasado homologado es imprescindible para su transporte seguro.

El vertedero autorizado

El amianto no se recicla: se deposita en un vertedero autorizado para este tipo de residuo. Su gestión termina con la entrega en esas instalaciones y la documentación correspondiente.

El destino final del amianto es un vertedero autorizado, con certificado.

La coordinación con el vaciado

Cuando una nave con amianto va a vaciarse, coordinamos la retirada del amianto con empresas autorizadas dentro del proceso global. Así el vaciado avanza de forma ordenada y segura, sin exponer a nadie.

Integrar la retirada de amianto en el vaciado ordena todo el proceso.

La documentación final

Al terminar se entregan los certificados que acreditan la retirada y la gestión legal del amianto. Es la garantía de que la nave queda libre de este material y de que la empresa ha cumplido con la normativa.

La documentación acredita que la nave queda libre de amianto.

El diagnóstico previo

Antes de intervenir conviene identificar dónde hay amianto y en qué estado se encuentra. Un material en buen estado y sin manipular presenta menos riesgo que uno roto o degradado, y esa evaluación orienta cómo y con qué urgencia debe abordarse la retirada.

Saber dónde y cómo está el amianto es el punto de partida.

Amianto friable y no friable

No todo el amianto es igual: el friable se desmenuza con facilidad y libera fibras con más riesgo, mientras que el no friable, como el fibrocemento, está más cohesionado. El tipo condiciona las medidas de seguridad y el procedimiento de retirada.

El tipo de amianto determina el nivel de precaución necesario.

La descontaminación de la zona

Tras retirar el amianto, la zona se limpia y descontamina para asegurar que no queden fibras. Este paso es tan importante como la propia retirada, porque garantiza que el espacio queda seguro para su uso posterior.

La retirada no termina hasta que la zona queda descontaminada.

Los plazos de la tramitación

La aprobación del plan de trabajo por la autoridad laboral tiene sus tiempos, que conviene prever. Por eso, si tu nave con amianto va a vaciarse con un plazo, es importante anticiparse y empezar la tramitación cuanto antes para no retrasar el conjunto.

Anticipar la tramitación del amianto evita cuellos de botella en el plazo.

La tranquilidad de hacerlo bien

Retirar el amianto por la vía legal, con empresa autorizada y certificados, da tranquilidad a la empresa y a quienes usarán la nave después. Es una inversión en salud y en seguridad jurídica que evita riesgos muy superiores a su coste.

Hacer bien la retirada de amianto es proteger a las personas y a la empresa.

Consúltanos si tu nave tiene amianto

Si tu nave en Alicante o su provincia tiene cubiertas o elementos de fibrocemento, no lo manipules por tu cuenta. En NAVALI coordinamos su retirada con empresas autorizadas dentro del vaciado. Pide una visita técnica y te asesoramos.

Ante el amianto, la única opción segura es la vía profesional y autorizada.

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